Disfrutar de un Eton Mess es sumergirse en una tradición británica que celebra el verano en cada bocado. Lo que hace irresistible al Eton Mess es ese contraste único entre la nube de nata montada y el corazón crujiente de los trozos de merengue. Aunque su apariencia sea informal, el sabor del Eton Mess es sofisticado gracias a la intensidad de las fresas naturales y su jugo. No hay mejor forma de cerrar una comida al aire libre que con un generoso plato de Eton Mess recién preparado.
INGREDIENTES
- 500 gr de fresas frescas maduras.
- 100 gr de nidos de merengue (puedes comprarlos hechos o usar merengues secos de panadería).
- 500 ml de nata para montar (crema de leche) con al menos 35% de materia grasa.
- 1 cda de azúcar glass (opcional, ya que el merengue es dulce).
- Extra: Unas gotas de extracto de vainilla o un chorrito de licor de naranja (opcional).
PROCEDIMIENTO
- Macerado: Lava y corta las fresas. Toma una tercera parte de ellas y tritúralas con un tenedor o licuadora para crear un puré ligero (puedes añadir una gota de limón para resaltar el brillo).
- Batido: Monta la nata muy fría en un bol. Cuando empiece a espesar, añade el azúcar glass y la vainilla. Bate hasta que se formen picos suaves.
- El “Desorden”: Rompe los merengues con las manos en trozos de unos 2 o 3 cm.
- Mezcla final: Incorpora suavemente los trozos de merengue y las fresas picadas a la nata montada. Finalmente, añade el puré de fresa haciendo un efecto marmoleado (sin mezclar del todo).
- Servir: Emplata inmediatamente en copas individuales para evitar que el merengue pierda su toque crujiente.


