La experiencia de comer Creme Brulee es inigualable: la resistencia inicial del caramelo da paso a la suavidad aterciopelada de la crema, que se derrite en la boca. Aunque la vainilla es el sabor más tradicional para la Creme Brulee, también existen variantes con café, chocolate, lavanda o incluso licores, cada una ofreciendo una nueva dimensión a este atemporal postre. Preparar una Creme Brulee en casa es una forma maravillosa de disfrutar de la sofisticación de la repostería francesa.
INGREDIENTES
- 500 ml de Nata para montar (Crema de leche)
- 6 Yemas de huevo
- 100 gr de Azúcar blanca granulada para la crema.
- 1 cdita de Esencia de vainilla
- Azúcar (Extra) cantidad necesaria
- Azúcar moreno o blanco para caramelizar.
PROCEDIMIENTO
Infusión de la Nata
- Calentar la Nata: En una cacerola, vierte la nata. Si usas vaina, ábrela a lo largo con un cuchillo, raspa las semillas e introduce tanto las semillas como la vaina en la nata.
- Infusionar: Calienta la nata a fuego medio hasta que esté a punto de hervir. Retira del fuego, tapa y deja infusionar durante al menos 15 a 20 minutos para que el sabor de la vainilla se incorpore bien.
- Retirar: Si usaste vaina, retírala antes de continuar.
Preparar la Base
- Mezclar Yemas y Azúcar: En un bol aparte, bate ligeramente las yemas de huevo con los 100 g de azúcar hasta que la mezcla aclare un poco y esté homogénea. No batas en exceso para evitar que se forme mucha espuma.
- Temperar la Mezcla: Vierte la nata caliente (pero no hirviendo) y ya infusionada sobre la mezcla de yemas y azúcar, batiendo lentamente y sin parar. Este paso es importante para “temperar” las yemas y evitar que se coagulen.
- Colar: Pasa la mezcla por un colador fino para asegurar que no queden restos de huevo coagulado o espuma.
Hornear al Baño María
- Precalentar: Precalienta el horno a una temperatura baja: 150°C (300°F).
- Preparar Moldes: Vierte la mezcla en ramequines o moldes individuales de cerámica.
- Baño María: Coloca los ramequines dentro de una fuente de horno profunda. Vierte agua caliente en la fuente hasta que el nivel llegue aproximadamente a la mitad de la altura de los ramequines.
- Hornear: Hornea durante 35 a 45 minutos. Estarán listas cuando los bordes estén firmes, pero el centro aún esté ligeramente tembloroso al mover el molde con cuidado.
- Enfriar: Retira los ramequines del baño María y déjalos enfriar a temperatura ambiente. Luego, refrigéralos por un mínimo de 4 horas (idealmente toda la noche) para que tomen cuerpo y enfríen completamente.
Caramelizar (El “Brûlée”)
- Azucarar: Justo antes de servir, espolvorea una capa fina y uniforme de azúcar sobre la superficie de cada flan.
- Caramelizar: Quema el azúcar hasta que se forme una capa crujiente de caramelo. Esto se logra mejor con un soplete de cocina. Si no tienes soplete, puedes usar la función de grill (broiler) del horno, vigilando muy de cerca para que no se queme el flan ni el azúcar.
Servir: Sírvelas inmediatamente para que la base esté fría y la capa de caramelo esté caliente y crujiente.


